Tarde calurosa y nublada de domingo en el hotel. Llueve mansamente sobre las calles desiertas…Un hombre después de comprobar que no hay fútbol, ni béisbol en la TV y luego de haber agotado el minibar, hojea distraídamente la Biblia que hay sobre la mesita de noche.

Parece animarse y descuelga el teléfono, y
- Aló !!!!!
- Recepción…
- Buenas tardes, señorita. ¿Tienen horarios de aviones?
- Pues no, lo siento.
- No importa, gracias. Por cierto, ¡qué voz tan agradable tiene usted!, Me pregunto ¿a qué hora termina su turno?…… Sigue con todo su “parloteo” hasta que convence a la telefonista para que suba a su habitación.

La telefonista sube y naturalmente terminan en la cama. Mientras disfrutan un cigarrillo después del acto, la telefonista, con ojos risueños dice:

- ¡Quién me iba a decir a mi que iba a terminar en la cama contigo!…. si apenas nos conocemos….
- Pues yo lo sabía. Responde el tipo.
-¡Que lo sabías! Y ¿Cómo?
- Muy sencillo: está escrito en la Biblia.
- ¿En la Biblia? ¡Qué me dices! ¿En qué capítulo? ¿En qué versículo?
- No, no, aquí en la contraportada, escrito con bolígrafo………

“OJO…¡¡¡LA TELEFONISTA ES PUTISIMA !!!”