Una ejecutiva muy ocupada y temporalmente en Paris por razones de trabajo recive una carta del novio que vive en otro país:
“Querida Claudia, no puedo continuar con nuestra relación, la distancia que nos separa es demasiado grande. Tengo que confesarte que te he sido infiel 10 veces desde que estás lejos y creo que no te lo mereces. Lo siento. Por favor mándame las fotos que te dí, con amor, Roberto.

La chica adoloria y triste le pide a todas sus amigas, colegas, y familiares que le regalasen fotos de sus novios, de sus amigos, tios, primos, hermanos, etc…

Metió todas las fotos que logró conseguir junto a la de Roberto en un sobre:
Eran 57 fotos y una nota:
“Roberto, perdoname, no logro recordar quién rayos eres. Búsca tu foto y regresame el resto.”

Moraleja: Aunque te sientas destruida, siempre tienes que saber enfrentar al enemigo!